Los fusiles llenan de votos las urnas
En Colombia sabemos cómo funciona el poder armado cuando se mezcla con la política: primero se consolidan los territorios, luego se reduce la presión del Ejército y, finalmente, se ordena por quién votar. Cuando Petro otorga beneficios jurídicos a estructuras criminales en vísperas de elecciones, los convierte en ejércitos paramilitares que saben que para delinquir con impunidad se necesita que siga el gobierno de turno. El pacto de La Picota es la muestra de cómo se consolidaron zonas francas del narcotráfico a cambio de votos para el Pacto Histórico.
La ‘parapolítica’ demostró que no se necesitaban fraudes masivos para capturar la democracia: bastaba el control armado sobre regiones enteras para condicionar los resultados. Comunidades completas votaban bajo la certeza de que existía un poder superior al del Estado observando. Esa memoria no es retórica, es historia judicial.
Por eso preocupa que el 1.º de marzo, siete días antes de las elecciones, comiencen a operar las........
