¡‘Habemus papam’!
Pío XII, el papa del Dogma de la Asunción de María, reinó en plena Segunda Guerra Mundial y hasta 1958. Su papel se ve de maneras bien opuestas.
Por haber sido mucho antes del papado nuncio en Berlín sin criticar al naciente nazismo y firmando con él un concordato, aún vigente, lo apodan el ‘Papa de Hitler’. No fueron suficientemente condenadas la represión nazi, la invasión ilegal de vecinos y la implacable y letal persecución étnica e ideológica que conoció desde 1940 y condujo al Holocausto. Declaró la neutralidad del Vaticano en el conflicto, pero le reconocen acciones humanitarias que ayudaron a salvar a miles de judíos y otros acosados.
En general se le critica por no haber defendido la paz con decisión antes de la guerra, para inclinar la balanza hacia el bien general, la justicia y los derechos humanos poniendo el dedo en la llaga.
Su antecesor, Pío XI, produjo en 1937 una encíclica titulada, curiosamente en alemán y no en latín, ‘Con ardiente preocupación’ dirigida a los obispos........
