En resiliencia, la respuesta es Colombia
Cuando la tierra se sacudió por el terremoto de magnitud 7,4 el pasado 10 de agosto, los habitantes de Cali, Pereira y Manizales, además de los otros municipios afectados, salieron a ayudar desde el primer minuto. En múltiples sitios, los vecinos ayudaron a los rescatistas en la remoción de escombros; hubo filas para donar sangre y también para entregar víveres. Además, llegaron equipos de rescate de otras ciudades y países, coordinados por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
Si bien esta es la respuesta esperada en un país solidario, lo evidenciado también tiene que ver con el historial de buenas decisiones para reducir el riesgo. Después del terremoto de Popayán, en 1983, Colombia adoptó su primer reglamento sismorresistente. Y tras la avalancha de Armero, en 1985, creó un sistema nacional para prevenir y atender desastres. Y es así como, desde hace décadas, Colombia ha hecho de la gestión del riesgo de desastres una tarea compartida entre la nación, los departamentos y los........
