Las regiones resistieron
Si Colombia no se detuvo durante los últimos cuatro años, no fue gracias al Gobierno Nacional; fue gracias a sus regiones. Mientras desde Bogotá la confrontación ocupaba demasiadas veces el centro de la escena, alcaldes y gobernadores siguieron haciendo aquello para lo que fueron elegidos: gobernar.
Esa fue la resistencia más eficaz. No la del discurso desafiante ni la de la oposición por la oposición, sino la de las obras, la ejecución y los resultados. Fue una resistencia construida con hechos y no con consignas; con acción y no con retórica. En un país acostumbrado a creer que todo empieza y termina en la Casa de Nariño, el último cuatrienio dejó una lección que merece mucho más reconocimiento. Buena parte de las respuestas llegaron desde los territorios. Allí donde el ciudadano realmente se encuentra con el Estado –el colegio, el hospital, la vía, el parque, la estación de Policía– hubo gobernantes que entendieron que administrar bien también era una forma de defender la democracia........
