La ‘paz’ que delinque
Dicen que comparar lo que ha ocurrido en la cárcel de Itagüí con lo que pasaba en ‘la Catedral’ es una exageración. La verdad es que Colombia debería alarmarse cada vez que una prisión empieza a parecerse a aquella farsa en la que Pablo Escobar convirtió su reclusión en un régimen de privilegios mientras seguía mandando. Y sí, eso es, poco menos, lo que ocurre en Itagüí.
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No es solo la parranda del 8 de abril con Nelson Velásquez. No es solo que, según reveló Noticias RCN, dentro del penal hubiera obras de remodelación con pisos de mármol y adecuaciones en los pabellones 1, 2 y 5. No es solo que, en los operativos posteriores, el Inpec encontrara una PlayStation 5, dos aires acondicionados, 62 neveras, siete televisores, licor, celulares y sustancias ilícitas. Todo eso es apenas la escenografía del problema.
El lío de fondo es otro: una cárcel deja de cumplir su función cuando no interrumpe la capacidad de delinquir. Y eso es........
