El año del tigre
Abelardo de la Espriella no se ha posesionado y ya le empezaron a aplicar la cuenta regresiva. Incluso Karol G le pidió resultados desde el primer día. La verdad es que los ciudadanos ya no conceden períodos de gracia. Ese cuento de la luna de miel en los primeros meses de gobierno se agotó. No porque un presidente pueda resolver en doce meses los problemas acumulados de un país, sino porque el primer año es el único en el que coinciden tres activos que nunca volverán a repetirse con la misma intensidad: legitimidad política, expectativa ciudadana y capacidad de impulsar decisiones difíciles. Después llegan el desgaste, las elecciones regionales, las fracturas de las coaliciones y la tentación de administrar el tiempo en lugar de aprovecharlo.
Por eso, este será el verdadero año del tigre. Gobernar también consiste en entender que no todo puede hacerse al mismo tiempo y que las primeras decisiones suelen marcar el resto del mandato.
La primera tarea debería ser la seguridad. Ninguna economía prospera y ninguna democracia........
