Misoginia liberal
El liberalismo se presenta como la filosofía de la libertad del individuo. Todo gira alrededor de este individuo: su autonomía, su capacidad de elegir libremente, su derecho a decidir sin interferencias y a actuar sin obligaciones. Este individuo liberal, este sujeto universal, existe más como idea que como hecho. Y si usted lo piensa, verá que es un individuo desprovisto de sexo. Por eso, en realidad, no puede existir en absoluto.
Y sin embargo, nuestra cultura, la cual es predominantemente liberal, está orientada como si existiera. Nuestras instituciones intentan hacer que exista. La Corte Constitucional, por ejemplo, se esfuerza en producirlo mediante su ingeniería jurídica. Particularmente en la Sentencia C-055 de 2022, razona como si la sociedad estuviera compuesta por este tipo de individuo, aunque, en realidad, no.
Lo que existe son cuerpos. La reproducción existe. La diferencia sexual existe. Tales realidades no afectan por igual a los “individuos” del pensamiento liberal porque estos cuerpos son, ineludiblemente, masculinos y femeninos. Sin embargo, ese individuo aparentemente universal solo coincide, sospechosamente, con el cuerpo masculino.
Simone de Beauvoir vio esto en El Segundo Sexo, publicado a mediados del siglo XX: el hombre se presenta como representante de lo humano en general, en su momento universal, mientras que la mujer aparece definida por su sexo, convertida en “el sexo”. El hombre es el estándar........
