Los desafíos de la ministra de Educación
Sorprende el debate que ha suscitado la designación de Viviane Morales como ministra de Educación, porque se ha centrado en sus convicciones religiosas y no en lo que ha dicho sobre las prioridades y los desafíos que considera urgentes. Menos se entiende que las críticas provengan de sectores que dicen ser progresistas, democráticos y defensores de los derechos fundamentales, que incluyen la libertad de conciencia. Sería cuestionar a un ministro por declararse ateo, agnóstico o de cualquier religión.
Viviane Morales tiene una destacada trayectoria que incluye una extensa experiencia como abogada, fiscal general de la Nación, embajadora y congresista. Ha ocupado cargos que exigen conocimiento jurídico, capacidad administrativa y manejo de instituciones complejas. No cabe duda sobre su preparación, que es lo que requiere el cargo. Como cualquier figura pública, sus actuaciones pueden ser objeto de análisis, crítica y controversia. Pero el escrutinio debe recaer sobre sus decisiones, sus resultados y su capacidad para conducir la política........
