Hora de la solidaridad
SEÑOR DIRECTOR:
Qué impotencia, que impresión, que dramáticos los momentos vividos ante el temblor de tierra tan largo y fuerte de este lunes, que no recuerdo haber vivido con tanta intensidad. Es ahí donde uno es una brizna en las manos de Dios, como alguien dijo. Es una arena en el desierto, expuesta a lo que la naturaleza quiera.
Esto debe hacernos reflexionar. Claro que hay que prevenir, tomar medidas y conciencia de los protocolos. Estos deben enseñarse desde el colegio y reiterarlos permanentemente.
Que se construya siempre con todas las medidas exigidas. Y perseguir a quienes engañan a la gente para llevarla a vivir donde no conviene; sobre todo, hay que recalcar en los planes de ordenamiento territorial. Los alcaldes tienen una enorme responsabilidad.........
