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Enseñar a cumplir la ley

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25.02.2026

SEÑOR DIRECTOR:
Qué excelente y oportuna la columna ‘Educar en la ley desde la cuna’, de Francisco Cajiao –reconocida autoridad de la pedagogía en Colombia–, ante el actual desdén crónico por el cumplimiento de la ley y la acelerada degradación social que estamos viendo, a tal extremo que ya hasta hay personas que se identifican más como animales que como seres humanos (therians).
Qué benéfica fuera su masiva lectura. Como bien lo dice, educar en el respeto a la ley no significa formar niños obedientes y sumisos. La ley no puede ser vista como un obstáculo para la astucia individual o para la ambición ilimitada de poder. Cumplirla no es una ingenuidad, es un imperativo democrático. Cuando un niño aprende a esperar su turno en el columpio, está dando un pequeño paso hacia la comprensión de Estado de derecho.
Educar desde la primera infancia en el respeto a la ley es ‘una apuesta por la dignidad humana’. Qué buen aporte el de EL TIEMPO y el acertado columnista.
Luis Iván Perdomo Cerquera

Apelando a la sencilla lógica

SEÑOR DIRECTOR:
No. No apelo a razones políticas, tampoco a tantas “legalidades” o “ilegalidades”, invocadas por estos días; menos, a peroratas agobiantes electoreras. Apelo y razono sobre los “temores” que plantea el Presidente en torno a las trampas y corrupciones que él sospecha habrá en las próximas elecciones. Que quede constancia: él sospecha del mismo sistema que le dio el triunfo en tres puestos políticos para los que él se presentó: Senado, Alcaldía y Presidencia.
Pues sí, apelo a la sencilla lógica y la conclusión es que si los candidatos del Presidente no ganan las elecciones, será porque hubo trampa. Pero si ganan, lo hacen con el mismo sistema ‘tramposo’ que él le achaca a la Registraduría. Así de sencillo.
Ilse Bartels L.

La dimensión de Luis Díaz

SEÑOR DIRECTOR:
El presente de Luis Díaz en el Bayern Múnich no puede leerse como una simple racha goleadora, sino como la consolidación de un futbolista colombiano en la élite mundial. Sus 34 participaciones directas en gol en su primera temporada y su influencia en el liderato de la Bundesliga son datos que hablan por sí solos. No es exageración mediática, es rendimiento sostenido.
El reconocimiento del portal WhoScored, que lo ubica entre los mejores del planeta y lo señala como el extremo izquierdo más determinante, confirma que su impacto trasciende fronteras. Díaz no solo desborda defensas, desborda expectativas, compite contra figuras de talla mundial y responde con personalidad, liderazgo y gol.
Como colombianos, debemos entender la dimensión de este momento. Estamos presenciando a un jugador que no solo representa talento, sino resiliencia y carácter. Su crecimiento envía un mensaje poderoso sobre la calidad del fútbol del país y sobre la capacidad de nuestros deportistas para brillar en escenarios de máxima exigencia.
Más que celebrar estadísticas, corresponde valorar su disciplina y constancia. Porque si mantiene este nivel, no solo marcará una época en Alemania: puede convertirse en el gran referente de la Selección Colombia rumbo al 2026.
Ludy Ximena Grimaldy Caicedo


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