Cuando alguien llama a mi puerta
En las últimas semanas circulan imágenes en redes sociales que recogen nostalgias de otros tiempos. Una de ellas evoca a los amigos que tocaban el timbre de la casa sin avisar. Aparecían sin planearlo, sin una invitación de por medio. Llegaban a tomar café, a conversar, a pasar un rato. Así era.
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Por mi casa desfilaban amigos, familiares, vecinos, y todos eran bienvenidos. Nadie anunciaba la visita, no hacía falta. Y cuando no era el timbre, era el teléfono; había que correr hasta la mesa de entrada para contestar, sin tener idea de quién estaba al otro lado de la línea.
Ahora es distinto. Hay que planear todo con anticipación, incluso una........
