De gatos y abejas
En la noche del sábado, cuando veía otra difícil película de Netflix, oí un estruendo que inicialmente me pareció una pelea de gatos que tumban lo que sean, pero como inmediatamente voltee a mirar una de las cuquísimas lamparitas sensibles que se prenden con la vibración y la vi encendida, comprendí que no era una batalla entre algunos de los 19 gatos que mantengo con devoción, sino que, otra vez, había temblado y yo no lo había sentido.
De todas maneras me pareció........
