La renta básica como instrumento republicano‑socialista para una sociedad libre
Opinión La renta básica como instrumento republicano‑socialista para una sociedad libre
Presidente de la Red Renta Básica
La renta básica (RB), una asignación pública individual e incondicional, se acostumbra a debatir como si fuera una herramienta puramente técnica, centrando la atención en cuánto cuesta, cómo se financia o qué efectos tendría sobre el empleo. Son preguntas importantes, sin duda, pero dejan fuera una cuestión tan o más importante que las anteriores, la justicia de la propuesta o, dicho de una forma más extensa, la de qué tipo de libertad protege y qué relaciones de poder transforma.
A nosotros nos interesa una veterana tradición de pensamiento político: el republicanismo. Frente a una idea de libertad entendida solo como ausencia de interferencia que predica una cierta tradición liberal (así, los esclavos no interferidos por un esclavista benévolo son libres), el republicanismo ha planteado históricamente una exigencia mayor. Una persona es libre cuando no vive sometida al poder arbitrario de otra, ni de hecho ni de posibilidad. Es decir, cuando no depende de que un jefe, un casero, un acreedor o una autoridad “se porte bien” con ella para vivir sin la mera posibilidad de la arbitrariedad.
Cuando la supervivencia depende de no contrariar a quien controla salario, vivienda o crédito, la libertad se vuelve frágil —si es que aún merece el nombre de libertad
Esta idea de libertad como no-dominación cambia mucho el debate. Una persona puede no sufrir una amenaza explícita y, aun así, estar profundamente condicionada cada día por una relación de dependencia. Esa falta de libertad no siempre se presenta como coerción visible, pero organiza decisiones cotidianas, desde aceptar un empleo precario hasta no denunciar abusos, pasando por renunciar a tiempo de cuidados, aplazar una formación o callar en el trabajo por miedo a perder ingresos o a otras represalias. Por tanto, cuando la supervivencia depende de no contrariar........
