El yen como mecha global: tipos, deuda y el riesgo de una gran reversión del carry trade'
Análisis El yen como mecha global: tipos, deuda y el riesgo de una gran reversión del carry trade'
@JuanLabordah@juanlabordah.bsky.social
El yen japonés ha vuelto a situarse en el centro de la atención de los mercados internacionales. Tras caer a mínimos de cuatro décadas frente al dólar, superando los 163 yenes por dólar en julio de 2026, la divisa nipona ha reavivado el debate sobre la estabilidad financiera mundial. Sin embargo, para comprender esta depreciación no basta con observar los movimientos recientes del mercado; es necesario analizar las causas estructurales que la explican.
La interpretación más extendida apunta al diferencial de tipos de interés entre Japón y Estados Unidos. Con la Reserva Federal manteniendo los tipos en el entorno del 3,50–3,75% y el Banco de Japón en el 1%, el diferencial ronda los 2,6 puntos porcentuales. Mientras los inversores anticipen que el Banco de Japón continuará normalizando su política monetaria de forma gradual y que Estados Unidos mantendrá unos tipos relativamente elevados, aparentemente seguirá siendo rentable vender yenes para invertir en activos denominados en dólares.
No es una crisis convencional de solvencia externa, sino la forma en que los riesgos financieros se distribuyen entre el Estado, el Banco de Japón, el sistema bancario, las aseguradoras, las empresas y los hogares
Ahora bien, atribuir la debilidad del yen a una supuesta “crisis de deuda” japonesa resulta poco convincente. Japón combina una deuda pública extraordinariamente elevada con una deuda corporativa no financiera cercana al 160% del PIB, pero toda ella está denominada mayoritariamente en su propia moneda, cuenta con una sólida base de inversores nacionales y mantiene una posición acreedora frente al resto del mundo. A finales de 2025, sus activos exteriores netos ascendían a unos 562 billones de yenes. El problema, por tanto, no es una crisis convencional de solvencia externa, sino la forma en que los riesgos financieros se distribuyen entre el Estado, el Banco de Japón, el sistema bancario, las aseguradoras, las empresas y los hogares.
Más allá de explicaciones convencionales, varios economistas ofrecen interpretaciones alternativas sobre el origen de la debilidad estructural del yen. Veámoslas.
Michael Pettis sostiene que los desequilibrios comerciales persistentes no responden principalmente al tipo de cambio, sino a desequilibrios internos entre ahorro y consumo. En el caso japonés, décadas de políticas orientadas a favorecer la inversión y las exportaciones han deprimido el consumo doméstico y generado un exceso de ahorro. Combinado con una política monetaria ultralaxa, este exceso de ahorro ha convertido a Japón en la principal fuente mundial de financiación barata, ejerciendo una presión estructural sobre el yen.
Desde otra perspectiva, Michael Hudson interpreta la depreciación del yen como un síntoma de un desequilibrio más profundo de la arquitectura financiera internacional. A su juicio, el enorme desarrollo del carry trade, financiarse en yenes a tipos muy reducidos para invertir en activos estadounidenses de mayor rentabilidad, ha alimentado una burbuja especulativa de alcance global que podría tener consecuencias sistémicas si llegara a deshacerse de forma abrupta.
En conjunto, estas interpretaciones muestran que la depreciación del yen no puede explicarse únicamente por el diferencial de tipos de interés
La visión de Bill Mitchell, economista poskeynesiano y uno de los principales referentes de la Teoría Monetaria Moderna (MMT), es radicalmente distinta. Mitchell rechaza que la elevada deuda pública japonesa represente un riesgo de insolvencia, ya que un Estado que emite su propia moneda no puede quebrar en ella. Desde esta perspectiva, el problema no reside en el sector público, sino en el privado. Tras el estallido de la burbuja de los años noventa, las grandes empresas japonesas han preferido........
