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El pánico del Tesoro estadounidense: la madre de todas las burbujas y el fin de la hegemonía occidental

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25.08.2026

Análisis El pánico del Tesoro estadounidense: la madre de todas las burbujas y el fin de la hegemonía occidental

@JuanLabordah@juanlabordah.bsky.social

El Tesoro de Estados Unidos acaba de anunciar que duplicará el tamaño de determinadas recompras de deuda pública a largo plazo, pasando de 2.000 a al menos 4.000 millones de dólares por operación para bonos de 10 años o más entre septiembre y noviembre. El anuncio llegó después de que los tipos de interés (TIR) del Bono el Tesoro estadounidense (Treasury) a 30 años alcanzara niveles no vistos desde 2007. La reacción fue inmediata: bajaron, temporalmente, las rentabilidades del tramo largo, subieron las bolsas y se debilitó el dólar.

Conviene precisar qué está ocurriendo. Esto no es expansión cuantitativa (a partir de ahora usaremos su acrónimo en inglés, QE) a “lo Bernanke” o “a lo Draghi”. En el QE, la Reserva Federal crea reservas y adquiere activos financieros, incluidos Bonos del Tesoro e incluso corporativos. Aquí es el propio Tesoro quien recompra deuda antigua mientras continúa financiándose mediante nuevas emisiones. Oficialmente, el objetivo es mejorar la liquidez y el funcionamiento del mercado. Además, las cantidades anunciadas siguen siendo pequeñas frente a un mercado de Bonos del Tesoro superior a 30 billones de dólares.

Pero su señal económica y política es mucho más interesante que su tamaño actual: el Tesoro está mostrando que no contempla pasivamente una subida desordenada de los tipos de interés a largo plazo. Y eso ocurre en un momento especialmente delicado. Unos tipos de interés (o TIR) persistentemente elevados en bonos del Tesoro a 10–30 años aumenta el coste de capital de toda la economía, endurece hipotecas y financiación empresarial y, sobre todo, eleva la tasa con la que descontamos los flujos futuros de unas acciones estadounidenses que parten de valoraciones extraordinariamente exigentes. La reacción del mercado al anuncio muestra perfectamente el mecanismo. Por eso mi lectura es que estamos ante un intento de contener el extremo largo de la curva y evitar que el propio mercado de bonos fuerce una compresión mucho más violenta de los múltiplos bursátiles.

El problema es que no elimina ninguna de las vulnerabilidades fundamentales

Como ya desarrollé aquí, mi escenario no consiste en repetir una crisis histórica concreta. El riesgo es que varios mecanismos que aparecieron por separado en crisis anteriores terminen concatenándose. 1929 aporta la sobrevaloración y la posterior destrucción prolongada de riqueza. 1987, la velocidad: una estructura de mercado dominada por algoritmos, derivados, estrategias sistemáticas y posiciones apalancadas puede transformar una caída inicial en........

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