¡Sorpresa! Kevin Warsh y el aparente fin de una Fed complaciente
Análisis ¡Sorpresa! Kevin Warsh y el aparente fin de una Fed complaciente
@JuanLabordah@juanlabordah.bsky.social
He de reconocer que eldiscurso de Kevin Warsh en Jackson Hole me ha producido una sorpresa positiva e inesperada. Sospecho que algunas de sus ideas no van a gustar demasiado ni a Donald Trump ni a quienes esperan de la Reserva Federal una política monetaria permanentemente subordinada a Wall Street y a la necesidad de sostener el precio de los activos. Warsh no anunció una decisión concreta, terminó afirmando que está comprometido con una disciplina. No con una decisión predeterminada, pero sí dibujó una filosofía monetaria bastante nítida y, sorpresivamente, distinta.
Hay, a mi juicio, cuatro mensajes especialmente relevantes. Primero, Warsh lanzó un mensaje inequívocamente restrictivo en política monetaria: con una economía fuerte, pleno empleo, condiciones financieras laxas y una inflación todavía muy alejada del 2%, la FED no tiene razones para precipitarse a bajar los tipos.
Su filosofía apunta hacia una reducción de la denominada FED put: la expectativa de que, cuando los inversores asumen riesgos excesivos y las cosas salen mal, la Reserva Federal acudirá al rescate
Segundo, realizó una crítica al abuso de la orientación sobre la trayectoria futura de la política monetaria, “forward guidance” en inglés, que durante años ha convertido a los bancos centrales en una especie de guía permanente de los mercados financieros. Tercero, y probablemente más importante, su filosofía apunta hacia una reducción de la denominada FED put: la expectativa de que, cuando los inversores asumen riesgos excesivos y las cosas salen mal, la Reserva Federal acudirá al rescate. Y cuarto, aunque Warsh es excesivamente optimista respecto al potencial productivo de la inteligencia artificial, su propio diagnóstico ofrece bastantes elementos para pensar que alrededor de la IA se está construyendo una vulnerabilidad bursátil de enormes dimensiones.
Un mensaje de política monetaria mucho más restrictivo de lo esperado
Warsh comienza por algo que durante los últimos años se ha ido difuminando: recordar cuál es la responsabilidad fundamental de un banco central. El objetivo de inflación del 2% no es, en sus propias palabras, una aspiración flexible, sino un objetivo “firme y fijo”. Y los datos actuales están muy lejos de ser compatibles con la victoria sobre la inflación.
La inflación PCE interanual se sitúa en el 3,7% y, medida durante los últimos seis meses, alcanza el 4,1%. Además, el 54% de los componentes de la cesta PCE han registrado durante el último año aumentos superiores al 3%. Mientras tanto, el desempleo se mantiene en el 4,1%, el mercado laboral es consistente, según Warsh, con el pleno empleo, el consumo real continúa creciendo y la inversión empresarial avanza con fuerza. Su conclusión no deja demasiado espacio para interpretaciones: “the FED's predominant focus right now should be on prices”, en Román Paladín, “en estos momentos, la principal prioridad de la FED debería ser la estabilidad de precios”.
Pero hay otro elemento todavía más significativo. Warsh rechaza la idea de que las condiciones financieras sean actualmente restrictivas. Los spreads de los bonos corporativos y préstamos apalancados están cerca de la parte baja de sus rangos históricos, las emisiones siguen siendo muy elevadas y los estándares de........
