Ayuso ya ha hecho 'clic'
Tribuna Ayuso ya ha hecho 'clic'
Diputado por Más Madrid
Isabel Díaz Ayuso forma parte de un tipo de personajes que solo existen básicamente en la derecha política y mediática y en la prensa rosa. Tipos extravagantes que dicen o hacen barbaridades y disparates que a nadie más se le ocurren, que muy poca gente tendría el impudor de replicar, cuyo contenido nadie defiende… pero que durante un tiempo hacen gracia por su puro histrionismo. Desde que apareció para el gran público diciendo barbaridades, nadie ha salido a defender que Ayuso llevara razón en la última chorrada con la que nos tuviera entretenido: sus defensores lo que aplauden es que se atreva a decirlo, que la izquierda no la calle ni le haga rectificar. La nueva derecha llama “batalla cultural” a decir una gigantesca imbecilidad y sostenerla con firmeza por muchos argumentos, racionalidad y evidencia que haya en contra. Y en eso Ayuso ha sido una reina.
En la derecha mundial el personaje de Ayuso ha formado parte de una tendencia emergente en los últimos años: patanes con éxito como Trump, Milei… son la quintaesencia de lo mismo: cuanto mayor es la canallada o la estupidez que vomitan, más firmes son en su sostenimiento, más portadas, podcasts, tertulias… ocupan y más les defienden sus fans. Porque el apoyo que reciben tiene mucho más que ver con el fenómeno fan que con las filias políticas: casi nadie de quienes lo aplauden defenderían o harían lo mismo, pero les hace mucha gracia que su icono lo haga.
En la Comunidad de Madrid el género lo inauguró Esperanza Aguirre: relegada hoy a tertulias en las que sus patochadas causan más risa que escándalo, antes de ser presidenta fue protagonista de sátiras políticas por sus disparates, meteduras de pata y su incapacidad para la racionalidad política: los mayores recordamos “el rincón de Espe”, que el programa Caiga quien caiga reservaba a los disparates de Aguirre.
Hay una confusión reiterada en la izquierda (tan tendente a la autoflagelación) según la cual Aguirre ganaba una y otra vez precisamente porque nos reíamos de sus disparates. Según este análisis cada “rincón de Espe” en Caiga quien Caiga eran cinco escaños más para Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid. El análisis electoral nos dice lo contrario: Esperanza Aguirre se presentó en 2003 por primera vez como candidata a la Comunidad de Madrid y perdió. Tuvo que organizarse un golpe institucional como el tamayazo para que........
