El tiempo se acaba
Opinión El tiempo se acaba
Hay escenas que cuando dejan de sorprender condensan el nuevo tono político de una sociedad. Un cordón policial frente a un edificio abandonado; jóvenes magrebíes obligados a salir con lo puesto; declaraciones institucionales que hablan de “orden”, “seguridad” o “responsabilidad”; titulares que sugieren vínculos entre asentamientos y delincuencia. Aranzadi, Zorrotzaurre, Martutene, Etxabakoitz... todos barrios de rentas bajas con operaciones urbanísticas a la vista, una emergencia habitacional gestionada a golpe de desalojo y un consenso creciente que oscila entre el “efecto llamada” y la “tolerancia cero” con las conductas delincuenciales. Salburua, Egia, Hernani, Martzilla y otros muchos frentes completan el mapa inacabado de una pugna entre solidaridad y fascismo en su declinación propia en Euskal Herria.
Las declaraciones de los distintos alcaldes son indistinguibles, eludiendo el........
