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Tatuajes

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29.03.2026

@dianamorenog.bsky.social‬

La arjeña es un arbusto de pequeñas flores cuyas hojas se recogen en primavera. Se desprenden con cuidado, se dejan secar al sol y se trituran hasta formar un polvo finísimo. Con él se hace una pasta que, una vez dentro de un recipiente de boca minúscula, sirve para dibujar en la piel: el arte del mehndi. La artista de la henna de hoy, silenciosa, va dejando en el dorso de la mano diseños que o bien conoce o bien improvisa: geometría, detalles vegetales, olas de cuentos náuticos. Uno tras otro tras otro. No habla mucho castellano, pero consigo preguntarle cuántas manos ha decorado esa tarde, y ríe: no sabe. Yo bajo la cabeza, dibujo, dibujo, y ni las cuento. Unas cuarenta, quizá. ¡Y en las bodas muchas más!

Estamos en una fiesta del Iftar, el fin del ayuno, en la madrileña Cañada Real, en el mes del Ramadán a mediados de marzo. Las mujeres de la asociación cultural Tabadol nos han invitado a esta celebración comunitaria que empezará después de la maghrib (puesta de sol), pero que llevan preparando desde primera hora de la tarde. Hoy vuelvo a este barrio sin alcantarillado pero con vida, sin suministro eléctrico pero con vida, sin transporte público pero con vida; vuelvo a las calles de barro humedecido por las últimas lluvias, los números de las casas pintados a mano, las parcelas donde coexisten casas múltiples en un caos que molesta a las administraciones, como molesta todo de allí: Cañada parece siempre molestar, como una grieta inoportuna que atraviesa un mapa pero que, a pesar de todo, bulle de vida. Hoy, especialmente.

En la explanada donde comienza la fiesta, y bajo un toldo improvisado, van aterrizando en la larga mesa bandejas con dátiles, sopas, pastelas de pescado, huevos, dulces de hojaldre, harcha de sémola, zumo y leche

En la explanada donde comienza la fiesta, frente al local de Tabadol y bajo un toldo improvisado, van aterrizando en la larga mesa bandejas con dátiles, sopas, pastelas de pescado, huevos, dulces de hojaldre, harcha de sémola, zumo y leche. Lo sirven las mujeres de Tabadol, que habitan en La Cañada desde hace décadas (algunas, toda la vida). Estas mujeres recibieron a finales de 2025 cartas con la implacable promesa de que sus casas serán demolidas dentro del plan de hacer desaparecer su sector, dentro de un Pacto Regional que, denuncian, quiere arrancarlas........

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