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Gabriel Rufián en el salón del ángel exterminador

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13.04.2026

Análisis Gabriel Rufián en el salón del ángel exterminador

@angelferrero.bsky.social

El pasado jueves el portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el Congreso de los Diputados, Gabriel Rufián, presentó, ahora junto a la eurodiputada de Podemos Irene Montero, su iniciativa de un frente de izquierdas, en esta ocasión en la Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona y de nuevo entre una considerable expectación de los medios de comunicación y un nutrido auditorio. Aunque Rufián jugaba en casa, no lo tuvo fácil en las horas previas al acto, en las que los medios le entrevistaron y analizaron las tensiones que la propuesta ha generado dentro de su propio partido. En el acto –que llevaba un título de resonancias leninistas: “¿Qué hay que hacer?”– no hubo preguntas de los medios; sólo del público, que abarrotó la sala. Hizo de anfitrión el historiador y exdiputado de Catalunya en Comú Xavier Domènech. Entre los asistentes, se pudo ver al exportavoz de ERC en el Congreso Joan Tardà, el secretario primero de la Mesa del Congreso por Sumar y candidato a la Alcaldía de Barcelona por Barcelona en Comú, Gerardo Pisarello, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, o a la comunicadora Sarah Santaolalla, entre otros.

Domènech comenzó recordando –era de obligada mención, teniendo en cuenta, al fin y al cabo, la finalidad del acto– el 90º aniversario de la fundación del Frente de Izquierdas en Cataluña, y reclamó a las izquierdas que dejen de lamerse las heridas e inicien el debate de construir grandes proyectos. Durante las dos horas que siguieron difícilmente puede decirse que esta declaración de intenciones se concretase en algo. Aunque ésta es una crítica recurrente a Rufián desde que presentó su propuesta en Madrid, el portavoz de ERC siempre ha asegurado que esta iniciativa es una manera de usar su proyección pública –según los sondeos, ha llegado a superar a la vicepresidenta Yolanda Díaz en popularidad– para presionar, como dijo una vez más, a las cúpulas de los partidos políticos para que hablen entre ellos: “hay mil cosas” que se pueden hacer, sugirió Rufián, quien mencionó, de paso, la posibilidad de crear un “grupo interparlamentario”.

Con todo, el acto transmitió la impresión de que todo lo que se había de decir a este respecto ya se ha dicho, y los participantes en él quedaron encerrados, como los personajes de El ángel exterminador (1962) de Luis Buñuel, en el salón de debate, condenados a repetir los mismos argumentos una y otra vez, sin que nadie más vaya a entrar en esa habitación. Peor aún, transmitió la sensación de que un incremento de la exposición pública –también anunció que podría haber un coloquio con Mónica Oltra en la ciudad de Valencia próximamente– más que promover la unidad, expondrá líneas de fractura políticas.

El tira y afloja con ERC

Como es notorio, la ‘operación Rufián’ no cuenta con muchos ni entusiastas apoyos públicos entre sus compañeros de partido, con la excepción de Tardà, quien ha propuesto, incluso, lanzar un órdago a ERC con una consulta a sus bases sobre la propuesta. “A mí alguien me tiene que explicar aún qué tiene de malo organizar un acto con público como este”, disparó Rufián. “Yo pido a mi partido que lidere este proceso”, dijo después. “Si me cuesta el cargo, me voy a mi casa”, declaró frente a algunos cargos de ERC presentes en la sala y, dirigiéndose a ellos, añadió que le “iría mejor leer el argumentario, repetir consignas”. A este respecto, cabe señalar que el portavoz mantiene, según todas las fuentes, una relación tensa con sus propios colegas del partido en el Congreso.........

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