menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

La Granja, autogestión y futuro de las ‘free parties’

18 0
21.08.2026

Opinión La Granja, autogestión y futuro de las ‘free parties’

El pasado domingo llegué a La Granja, un pequeño municipio cacereño en el que desde el miércoles anterior se celebraba una rave que había reunido a unas 3.000 personas y alrededor de un millar de vehículos. La Guardia Civil mantenía un dispositivo en los accesos para impedir que siguiera entrando gente y los titulares hablaban ya de “macrofiesta ilegal”, drogas, asistencias sanitarias y algún detenido. Nada especialmente inconcebible en una concentración legal de varios miles de personas durante varios días, salvo por esa capacidad que tiene la palabra “ilegal” de convertir cualquier incidente que ocurre dentro en una característica explicativa del conjunto.

Dentro había otra cosa. Había puestos de comida y bebida, furgonetas, tiendas de campaña, grandes vías para desplazarse y caminos más pequeños que conducían hacia las zonas donde dormía la gente. Había puntos de basura repartidos por todas partes y personas agachándose para recoger colillas y pequeños trozos de plástico que ni siquiera habían tirado ellas. Después de varios días de fiesta, el terreno estaba sorprendentemente limpio. Tampoco parece que esto haya pasado desapercibido para quienes viven allí. El alcalde, Óscar Martín, ha reconocido públicamente que recibieron la rave cargados de prejuicios y que el comportamiento de quienes llegaron estaba siendo, en algunos aspectos, “mucho mejor que los de aquí”. Una vecina me contaba algo parecido: otras mañanas sale temprano hacia el pueblo donde trabaja y encuentra espacios utilizados durante la noche llenos de basura; estos días le sorprendía el cuidado de un terreno ocupado por miles de personas.

La pregunta es por qué, después de tanto tiempo, seguimos necesitando imaginar que aquello que no ha sido organizado desde arriba debe ser necesariamente un caos

No descubrí nada especialmente nuevo. He pasado suficientes años recorriendo teknivales y raves en España, Francia, Italia, Marruecos y distintos lugares de Europa del Este como para conocer la cultura que existe detrás de estas fiestas y la enorme distancia entre su representación exterior y muchas de las cosas que suceden dentro. Precisamente por eso, mientras caminaba por La Granja, la pregunta que me rondaba no era cómo podían organizarse miles de personas sin que una empresa o una administración dirigiera la fiesta. Eso lleva décadas sucediendo y lleva también décadas siendo estudiado. La pregunta es por qué, después de tanto tiempo, seguimos necesitando imaginar que aquello que no ha sido organizado desde arriba debe ser necesariamente un caos.

La socióloga Anne Petiau estudió las free parties y teknivales franceses precisamente como prácticas desarrolladas en los márgenes del mercado y del Estado. Su análisis........

© El Salto