Marketing político, mundial de fútbol y sapos para comer
Opinión Marketing político, mundial de fútbol y sapos para comer
Desde que nombraron alcalde de Donostia a Jon Insausti, más que gobernarse, parece que la ciudad sobre todo se comunica: fotografías y entrevistas, un tono “cercano”, discursos “innovadores” y gestos “modernos” en redes. A veces, más que hablando de política, parece que estamos ante un ejercicio de branding. Y está bien que un político se presente de forma amable, claro. El problema llega cuando se usa el brillo del marketing para maquillar la memoria.
Insausti se presenta como un joven majo, dispuesto a conversar. Un hombre independiente, que quiere a la ciudad. En turismo y vivienda marca una distancia con su predecesor, Eneko Goia. Que sí un matiz por aquí, un pequeño distanciamiento por allá... Siempre con el tono crítico justo. Cualquier cosa que huela a renovación, es un reclamo publicitario útil en la construcción de su nuevo perfil como alcalde.
Resulta sorprendente que quiera adoptar cierto aire de outsider, tratándose de alguien que ha pasado tantos años dentro del ámbito de poder del ayuntamiento de Donostia.
Quienes tenemos ya cierta edad, sin embargo, sabemos que en Donostia la memoria no se borra tan........
