Incertidumbre como método de vida
El mundo, no cabe duda, está en una encrucijada e incertidumbre total, respecto de las coordenadas económicas y políticas. Todo eso ha coincidido con la hecatombe de los distintos socialismos, a lo largo del mundo. Que en la mayoría de los casos han terminado en corruptelas generalizadas, como en el caso de Venezuela, Argentina, Nicaragua, Ecuador y Bolivia. En Bolivia eso de “reserva moral” sólo era una trampa para asaltar las arcas del Estado, a nombre de extrañas creencias de que algunos sujetos están destinados al altar del poder, porque el destino manifiesto así lo dice. Los resultados han sido demasiado evidentes: corrupción generalizada y socializada.
Por supuesto que no habrá crítica de dichos procesos. Porque no hay crítica donde no existe consciencia básica de los sucesos reales. En general, en América Latina, la costumbre es que los demás tienen la culpa, nunca el culpable o los culpables. Por eso la ausencia de crítica básica. En lo intelectual todavía peor. En realidad, en Bolivia no tenemos intelectualidad, sino militancia por la sobrevivencia.
En resumen, nos encontramos en la incertidumbre absoluta como sociedad. Si bien el mundo está también desordenado y caótico; lo nuestro es enfermedad propia. Es virus propio. Es brutal costumbre de no tener un destino........
