Bolivia en la coyuntura mundial actual
¿Qué puede hacer un país periférico, pobre, tercermundista y en vías de buscar su identidad, por el mundo? Nada. Seguir nomás en la senda de construir algo de Estado, algo de mercado interno y algo de normalidad. Avanzar al menos en conseguir algo de modernidad, a pesar de los pesares. Porque no podemos seguir en el siglo XIX, donde nos hemos detenido mentalmente, espiritualmente con todos los imaginarios que eso supone.
Romper con las historias paralelas, que arrastramos desde la colonia, que simplemente nos impiden integrarnos para por fin ser bolivianos. Historias paralelas que resurgen cuando las crisis brotan como volcanes, sacando a flote esas historias paralelas que no dialogan, sino se confrontan incluso sangrientamente.
Romper con las mentalidades del siglo XIX, ancladas en lo más profundo de los comportamientos clasistas, culturales y costumbristas, que impiden precisamente una real integración y mezcla o mestizaje espiritual, que genere otra mentalidad: lo boliviano. Sin perder la enorme riqueza cultural de todas las mentalidades, heredadas desde tiempos inmemoriales.
Sin embargo, también podemos aprender de ese mundo que nos rodea con fuerza, con rudeza, golpeándonos todos los días. Aprender que la modernidad tiene sus ventajas para entrar al sistema; pero que tiene también sus terribles peligros demostrados a lo largo de los........
