A grandes males, grandes remedios
Decía el Presidente de El Salvador: Nayib Bukele, considerado por muchos como el Enviado de Dios, que los grupos criminales y pandillas no pueden ser más poderosos que un Estado. Un Estado siempre es y debe ser más fuerte.
Todo Estado, dice Bukele, tiene la capacidad institucional para someter a grupos violentos y si esto no fuera posible, es porque hay complicidad de un gobierno con los criminales o hay corrupción dentro de las estructuras gubernamentales.
Las realidades o contextos entre El Salvador y Bolivia, en este instante son distintos, aunque con grados de similitud cercanos. A falta de maras tenemos narcodelincuencia(sembradores de la hoja, procesadores de pasta base, vendedores y transportadores hacia el exterior, etc.) y a falta de pandillas, aparecen ahora grupos violentos en carreteras y ciudades, cometiendo desmanes, incendiando vehículos, aterrorizando niños en un minibús, golpeando a un jovencito con su gatito, provocando cuatro muertes por........
