Reflexiones “gasolinescas”
La crisis energética es una realidad que los bolivianos la vivimos y sufrimos
cotidianamente. Una de sus peores expresiones en términos de calidad de vida, son
las inhumanas filas que soportamos quienes necesitamos de gasolina para
trasladarnos y ni que decir, de diesel para trabajar y producir.
En el caso de Chuquisaca, Potosí y otros departamentos, las últimas semanas luego
de la quita de la subvención del diesel, los que necesitamos de gasolina para nuestros
vehículos hemos sido sometidos a una suerte de tratos crueles, inhumanos y
degradantes, cuando por ejemplo en Sucre CAPITAL (lo vi también en Potosí hace
unos días) teníamos que hacer fila ya no por una o dos horas para cargar el tanque (lo
que desde ya es un grosero abuso) sino por muchas más (con el riesgo además que
se agote el disponible y no haya servido tu tortura para nada). Las del diesel
desparecieron por arte de la magia del mercado.
Así quedó claro que las actividades delincuenciales vinculadas a esa actividad como la
sobrecarga con fines de reventa y/o “exportación” había migrado del diesel a la
gasolina ya que las filas para aquel........
