¿Frenar a la extrema derecha copiando sus políticas? El experimento migratorio de Alemania
Alemania está consiguiendo algo que durante años pareció políticamente inalcanzable: reducir de forma drástica el número de personas que solicitan asilo en el país. Lo que está mucho menos claro es que ese resultado esté sirviendo para conseguir el otro gran objetivo que sobrevuela el giro migratorio del Gobierno de Friedrich Merz: contener el crecimiento de la extrema derecha.
Los datos ilustran la magnitud del cambio. Alemania registró en julio 4.311 primeras solicitudes de asilo, aproximadamente la mitad de las 8.293 contabilizadas en julio de 2025 y cerca de un 75% menos que las 18.503 de julio de 2024. En el primer semestre de 2026 también se produjo un descenso próximo al 50% interanual.
El Gobierno presenta esta evolución como prueba de que su estrategia está funcionando. El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, ha vinculado el desplome de las solicitudes a un endurecimiento basado en mayores controles fronterizos, restricciones a las llegadas irregulares y una política más agresiva de expulsiones. Pero atribuir toda la caída exclusivamente a las decisiones tomadas en Berlín sería simplificar un fenómeno mucho más amplio.
Las solicitudes de protección ya venían reduciéndose en Europa: en 2025 las primeras peticiones de asilo en la Unión Europea cayeron un 27% respecto a 2024, y durante el primer trimestre de 2026 continuaron descendiendo. El nuevo escenario sirio ha tenido además un peso considerable. Tras el cambio político producido en el país, las peticiones de ciudadanos sirios se han reducido con fuerza en Europa y cientos de miles de refugiados han regresado desde países vecinos.
Es decir, la política alemana importa, pero no explica por sí sola el desplome. Y esa precisión resulta fundamental para evaluar uno de los experimentos políticos más importantes que se están produciendo actualmente en Europa.
La victoria ideológica de AfD sin necesidad de gobernar
Durante años, buena parte de las propuestas para restringir el derecho de asilo, reforzar las fronteras o acelerar las deportaciones quedaron asociadas principalmente a Alternativa para Alemania (AfD) y a sectores situados en los márgenes del sistema político. Hoy, algunas de esas ideas forman parte de las políticas aplicadas o defendidas por el propio........
