La división en Bruselas motiva a Trump para presionar con la guerra comercial
Bruselas y Washington aceptaron, tiempo atrás, un arancel del 15% a todos los productos europeos que entraran a Estados Unidos. Cuando se rubricó este acuerdo, ambas partes parecían satisfechas: Donald Trump imponía su ley del más fuerte a la que ya se ha acostumbrado, y la Unión Europea respiraba aliviada ante un cese parcial de las presiones comerciales del líder estadounidense, poniendo fin a la guerra arancelaria. Pero no fue así: las amenazas y humillaciones al bloque comunitario no han dejado de sucederse y el acuerdo sigue sin firma.
Este jueves, las negociaciones entre las diferentes instituciones europeas –Estados miembros, Eurocámara y Comisión Europea– para ratificar el pacto con Estados Unidos han fracasado nuevamente, por lo que sigue sin entrar en vigor. Los tres organismos europeos no se volverán a reunir hasta el 16 de mayo y esperan que las instituciones comunitarias superen sus diferencias y lleguen a un consenso para que el pacto comercial entre en funcionamiento antes de 2027. El Parlamento Europeo, por su parte, votó incluir algunas cláusulas para evitar que Trump continúe amenazando a la UE y que incumpla el acuerdo, cosa que la mayoría de Estados miembros y la propia Comisión Europea no desean. La Eurocámara, de su lado, quiere incorporar una cláusula que, en caso de que el presidente de Estados Unidos rompa el compromiso, el acuerdo comercial deje de estar en vigor de manera automática. La cámara comunitaria pide, además, que la Casa Blanca rebaje los aranceles al sector de la siderurgia europea, elevadísimos hasta un 50%, si bien esta parte no está incluida en el acuerdo que cerraron Bruselas y Washington. La Eurocámara también pide que se........
