Vox mete la cuchara españolista en la formación de los grupos minoritarios
La reforma del Reglamento del Congreso para facilitar la creación de grupos parlamentarios propios a las formaciones minoritarias ha abierto un nuevo frente político entre la derecha y los partidos que impulsan la modificación. Lo que comenzó como una iniciativa de ERC, Junts, Podemos, Compromís y BNG para flexibilizar los criterios de constitución de grupo ha derivado en una batalla parlamentaria en la que Vox y el Partido Popular han registrado enmiendas con objetivos muy distintos, pero con criterios convergentes para endurecer las reglas del juego en la Cámara Baja.
Mientras el PP centra su estrategia en modificar el reparto de recursos y tiempos parlamentarios para que respondan al peso real de cada grupo en el hemiciclo – es decir, una suerte de principio de proporcionalidad -, Vox mete la cuchara ideológica para acuñar un filtro que impida que las formaciones independentistas puedan disfrutar de grupo propio si mantienen entre sus objetivos políticos la independencia de sus respectivos territorios.
La iniciativa de la formación de Santiago Abascal supone un cambio de calado respecto al funcionamiento histórico de la Cámara Baja. En las enmiendas registradas a la reforma reglamentaria, Vox plantea que cualquier partido que aspire a constituir grupo parlamentario debe comprometerse por escrito a no promover actuaciones encaminadas a cuestionar la soberanía nacional, la unidad. Es decir, si un grupo parlamentario incumpliera posteriormente esa declaración, la Mesa del Congreso podría acordar su disolución, previa audiencia de la Junta de........
