Hacer política con el fuego, hacer fuego con la política
¿Qué es más grave, hacer política con el fuego o hacer fuego con la política? Un ejemplo de lo primero ha sido el ministro Óscar Puente esta semana cuando, afeando a la presidenta de Madrid haber pedido auxilio al Gobierno para sofocar el incontrolable incendio desatado en las sierras de la Comunidad, publicaba este mensaje en redes sociales: “Firman pactos que niegan el cambio climático. Reducen los servicios de prevención y extinción de incendios a la mínima expresión. Y después llaman pidiendo auxilio a ese gobierno al que insultan permanentemente y al que niegan toda legitimidad”. Un ejemplo de lo segundo, hacer fuego con la política, ha sido la experta en esta materia Isabel Diaz Ayuso al llamar “mamarracho” a quien, con la sierra ardiendo y la gente abandonando despavorida casas, tierras y animales, según ella se dedicaba “a calentar el ambiente”. La presidenta no citó al ministro Puente, pero este se apresuró a replicar en las mismas redes fecales que “si hay una mamarracha en España, esa eres tú”. Remataría luego la faena el jefe de gabinete de Ayuso proclamando, entre ingenioso y perruno, que “la palabra del día” era mamarracho.
Puede que Óscar Puente tuviera razón, pero el momento elegido para hacer uso de ella se la quitaba, y no un poco sino casi completamente. Uno puede tener toda la razón del mundo diciendo ciertas verdades sobre un muerto, pero lo que no puede ni debe hacer jamás es decirlas en pleno funeral y en voz alta: del difunto se habla mal y se dicen las verdades más tarde,........
