El respeto por la vida de los animales
En Valledupar, cerca de mi casa, una joven abuela por las tardes aprovechaba la sombra de los árboles para pasear a su nieto de cinco años; en una esquina, el niño se entretenía en la contemplación de una hermosa guacamaya, que coqueteaba entre las ramas del mango y la trinitaria, hasta bajaba oronda a caminar por el verdor de........
