La revocatoria
En su edición de ayer, EL PILÓN titula en su editorial: “¿Se justificaría una revocatoria del mandato del alcalde en estos momentos?”. De rompe y sin pensarlo dos veces respondería con un rotundo y perentorio no. No es el momento, no hay razones para proponer que a un funcionario público como el señor alcalde lo destituyan, no mediante un decreto o resolución, sino que sea el mismo pueblo que lo eligió el que se encargue de decirle que se vaya, botándolo de su puesto porque no respondió eficientemente a sus promesas electorales. No, no es el momento, pero algo hay en el canto de la cabuya, algo que no anda bien, y este es un campanazo para que se revisen y corrijan muchas cosas y la administración de Ernesto, “el que va a arreglar esto”, cumpla su período de cuatro años y deje una huella imborrable de su gestión.
Yo, como columnista muy viejo de este rotativo, desde hace mucho rato me estoy exponiendo a perder la satisfacción más grande que siente quien escribe: que lo lean, pues para eso lo hago, con sacrificios para que el........
