Por un mundo libre de ensayos nucleares
“Las armas nucleares no son un problema que un solo país pueda resolver solo”.
Secretario ejecutivo de la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares
Hubo una época en la que el suelo temblaba a menudo. Durante cuatro décadas, el polígono de ensayos de Semipalatinsk fue uno de los lugares que más lo sintió, hasta que su cierre, hace 35 años, sumió en el silencio una extensión de la estepa kazaja. Esa decisión reflejó una tendencia más amplia a abandonar los ensayos nucleares. En los años previos a la apertura a la firma del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (TPCE), en 1996, se llevaron a cabo más de 2,000 explosiones de ese tipo. Desde entonces, menos de una docena. El hecho de que los temblores se volvieran menos frecuentes no es una casualidad de la historia. Es una decisión que los gobiernos tomaron y vuelven a tomar cada año y, a diferencia de un hecho, una decisión se puede revocar. No debe ser así.
Esa decisión es también algo que se construye, se mantiene y se verifica. En el centro de todo ello se encuentra una red mundial de más de 300 estaciones y laboratorios, repartidos por más de 90 países, que escuchan la........
