El agotamiento y la hiperconexión digital alientan las ganas de jubilarse entre los séniors: "Tengo 54 años y solo pienso en retirarme"
El agotamiento y la hiperconexión digital disparan las ganas de jubilarse entre los séniors: "Tengo 54 años y solo pienso en retirarme"
Los expertos detectan un aumento del 'burn-out' entre los trabajadores veteranos, que ven el retiro cada vez más lejos y seguir hasta la edad estipulada se les hace "muy cuesta arriba"
Los expertos vinculan este malestar al edadismo y a la "cultura de la disponibilidad permanente"
Los mayores de 55 años se consolidan como motor económico: son la generación con más renta y consumo privado
Seis de cada 10 séniors querrían jubilarse a partir de los 61 años. / Manu Mitru
La jubilación se concebía en el pasado como el cierre de una vida laboral estable que daba paso a un retiro asociado al comienzo del declive de la vida, de los achaques y las temidas enfermedades. Pero ahora, la mayoría de las personas llegan al retiro con buena salud y con una situación económica holgada que les permite disfrutar del tiempo que el trabajo les ha absorbido durante décadas y de una oferta cultural y turística inmensa. La jubilación se ha convertido, por tanto, en una fantasía recurrente y un motivo de conversación habitual entre los trabajadores veteranos, a partir de la cincuentena, que ansían tener tiempo libre y dejar atrás las exigencias profesionales. Sobre todo entre aquellos con ocupaciones más agotadoras o exigentes. De hecho, los expertos, que están detectando un aumento del 'burn-out' en estas edades, lo vinculan con la sobrecarga de tareas, el agotamiento tras décadas de trabajo, la digitalización acelerada y la "cultura de la disponibilidad permanente".
Ejemplo de ello es Alejandra Pérez: tiene 50 años y se reúne, normalmente una vez al año, con sus amigas del instituto, todas ellas universitarias y con trabajos estables. En la última comida, el deseo de jubilarse ocupó buena parte del encuentro, un tema de conversación que no había salido en ocasiones anteriores o, al menos, no con tanto protagonismo. Una es enfermera, otra farmacéutica, otra arquitecta, otra funcionaria del cuerpo superior y la última estudió Derecho y trabaja en las oficinas del Metro. Les gustan sus trabajos pero, según explica Alejandra, de un tiempo a esta parte ha irrumpido con fuerza el deseo de jubilarse: "Los años se van notando y llega un momento en que, como ya te has sentido realizada en tu trabajo y has conseguido llegar donde querías o has podido, ahora valoras otras cosas, como tener tiempo libre y poder disfrutar de tu familia, tus amistades y del ocio".
Estoy cansado de reuniones, de trabajar por objetivos inalcanzables, de tener jefes que saben menos que yo y, sobre todo, de los horarios interminablesJuan López— Consultor
Estoy cansado de reuniones, de trabajar........
