El riesgo que Laura veía y que los tribunales no supieron detectar: todo lo que falló en el asesinato machista de Asturias
Radiografía de la violencia de género
El riesgo que Laura veía y que los tribunales no supieron detectar: todo lo que falló en el asesinato machista de Asturias
“Las mujeres conocen perfectamente a sus agresores, pero el sistema judicial les dice que están estresadas o que son unas exageradas”, critica la psicóloga Cecília Gelpí
La guardia civil asesinada en Asturias pidió una orden de alejamiento y de protección en diciembre, pero se la denegaron: no se tuvieron en cuenta los antecedentes
Funeral de Laura Cruz, guardia civil asesinada por su exapareja en Llanes / Juan Vega / Europa Press
Una mujer maltratada durante años sabe perfectamente el riesgo que corre. Sin embargo, en ocasiones, el sistema judicial se dirige a esa víctima y le dice que está exagerando o que su estado emocional distorsiona su percepción. El resultado es que la valoración oficial del riesgo se queda muy corta y la protección institucional que necesita la mujer resulta insuficiente.
Este ha sido, según varias expertas en violencia machista, uno de los fallos en el caso de Laura Cruz, de 50 años y madre de un joven de 19 y dos niñas de 13. La semana pasada, en Llanes (Asturias), fue asesinada a tiros por su expareja, un guardia civil expulsado del cuerpo que se apoderó del arma reglamentaria de un compañero.
Psicólogas y juristas añaden que la falta de perspectiva de género en muchos juzgados, el escaso control sobre el armamento policial y la poca importancia que todavía se concede a la violencia económica son otros elementos que demuestran que fallaron demasiadas cosas en el caso de Laura, que también era guardia civil y cuya tortura comenzó en 2014, tras separarse de Dámaso Fernández, su asesino. En 2019, él le propinó una brutal paliza y fue condenado por maltrato. La Guardia Civil le retiró el arma, le abrió un expediente y acordó hace escasos días su expulsión del cuerpo.
Durante todo este tiempo, Laura intentó rehacer su vida, pero él no se lo permitía. Tener una hipoteca en común y tres hijos le permitió ejercer violencia económica sobre ella. Según fuentes cercanas a la familia, se desentendió desde el principio de las niñas, gemelas que ahora tienen 13........
