El estremecedor discurso de Liliana, voz de las víctimas de Adamuz: "No son solo los 45 del tren, son parte de una sociedad polarizada que empezó a resquebrajarse hace tiempo"
Misa funeral de Huelva
Lucía Feijoo Viera
Redacción
Liliana Saénz, hija de la Natividad de la Torre, ha tomado la palabra al final de la misa funeral en recuerdo de las 45 víctimas de la tragedia de Adamuz, que ha recibido los aplausos y la lágrimas de emoción de las más de 4.400 personas que han llenado los asiento del Pabellón deportivo Carolina Marín. Sus palabras, en representación de todos esos familiares que han perdido a sus seres queridos, han servido para poner voz al sentimiento de dolor y a la reclamación de comocer qué provocó el accidente de entre el Alvia y el Iryo aquella tarde trágica del 18 de enero, a las 19:47 de la tarde.
A continuación, reproducimos el discurso íntegro pronunciado por Liliana Sáenz de la Torre:
"Majestades, excelentísimas autoridades civiles y eclesiásticas que nos acompañáis. Hoy, cuando el vendaval que recorre nuestro interior parece intentar calmarse, queremos empezar estas palabras dando las gracias.
En primer lugar, gracias a nuestra Diócesis por este funeral, el único funeral que cabía en esta despedida, pues la única presidencia que queremos a nuestro lado es la del Dios que hoy aquí se ha hecho presente en el pan y el vino bajo la mirada de su madre, en su advocación cinteña. Huelva es una tierra mariana, Andalucía es un pueblo creyente y es abrazando su cruz donde encontramos mayor consuelo. Gracias a los que nos acompañáis por amor, por compasión, por empatía... Gracias, incluso, a los que lo hacéis por agenda.
Gracias al pueblo de Adamuz, ese pequeño rincón que nunca olvidaremos y que nunca olvidará, así como a la ciudad cordobesa, a los que nos sentimos y nos sentiremos unidos para siempre... sin pensar en las consecuencias, no dudaron en sumirse al caos de los hierros retorcidos, de la sangre, del dolor y de las lágrimas. Acompañaron a nuestros heridos hasta que estuvieron seguros de que estaban a salvo y luego, nos acompañaron en nuestro lamento. Pusieron a nuestra disposición........
