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PP y Vox, obligados a superar su enfrentamiento para pactar frente a un PSOE que pide una "máxima movilización" para evitar la debacle

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08.02.2026

Elecciones en Aragón

Pedro Sánchez y Pilar Alegría. / Pablo Ibáñez

Luis Ángel Sanz

Mariano Alonso Freire

Ana Cabanillas

Aragón volverá a tomar la medida este domingo de las fuerzas por separado del Partido Popular y de Vox, actualmente muy enfrentados. Ambos suman una cómoda mayoría unidos, pero no podrán gobernar por separado porque no suman con ninguna otra formación política. Al mismo tiempo, el PSOE contiene la respiración para evitar un descalabro como el de Extremadura. Y lo hace en el que será el primer test de la apuesta de Pedro Sánchez por poner al frente de las candidaturas autonómicas a sus propios ministros, como también hará antes del verano en Andalucía.

El PSOE vuelve a asomarse al abismo este domingo. Tanto la dirección federal como la cúpula del partido en Aragón asumen que el domingo tendrán un "mal resultado" comparado con el de hace tres años, cuando obtuvieron casi un 30% de los votos y 23 diputados.

Aun así, afirman que la campaña "de cercanía" de la candidata, Pilar Alegría, ha insuflado energía a un partido que comenzó la precampaña con las expectativas muy bajas, a contrapié y con la candidata todavía sentada en el Consejo de Ministros. El objetivo hoy es aguantar y no rozar el mínimo histórico de 2015, cuando consiguió solo 18 escaños. Aragón será, además, la primera reválida de la estrategia de Pedro Sánchez de presentar en las comunidades autónomas a su núcleo duro, a sus ministros más relevantes, una táctica criticada por una parte de la formación, que piensa que la gestión del Gobierno de España no suma votos en estos momentos.

En Ferraz y en Moncloa descartan que se pueda producir una debacle como la de Extremadura (el PSOE perdió 14 puntos y casi un tercio de sus diputados, de 28 a 18). Sus sondeos internos les dan entre 17 y 19 diputados. Además, como aseguran fuentes de la dirección de la campaña, los últimos escaños en varias provincias pueden variar fácilmente y favorecer o perjudicar a la lista de Alegría por un puñado de votos, con lo que algunas fuentes reconocen que podrían bajar de 18 en el peor de los casos o incluso llegar a 20 en el mejor. Los socialistas lo fían todo a conseguir "la máxima movilización" del voto progresista, como pidió Alegría en el mitin de fin de campaña del viernes. Una movilización que al menos hasta hace pocos días ha sido escasa.

Pilar Alegría ha tenido menos de dos meses para recorrerse las tres provincias. Al final lo ha hecho con el hándicap de que una parte importante de la formación en Aragón está muy........

© El Periódico (ES)