La herencia que espera al sucesor de Omella en el arzobispado de Barcelona: poder, patrimonio y desafíos
Relevo en la Iglesia catalana
La herencia que espera al sucesor de Omella en el arzobispado de Barcelona: poder, patrimonio y desafíos
La archidiócesis catalana, histórica plataforma para el cardenalato y puente clave con las administraciones, afronta un cambio de era
El cardenal Omella oficiará este jueves su última misa de la Mercè como arzobispo de Barcelona
El Papa León XIV (d) junto al arzobispo de Barcelona, Juan José Omella (i), interviene a su llegada a la homilía en la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia, a 9 de junio de 2026, en Barcelona, Catalunya (España). La homilía es el primer acto del Papa / Alberto Paredes - Europa Press
La persona que se elija para suceder a Juan José Omella, arzobispo de Barcelona desde finales de 2015, heredará una de las sedes con mayor peso de la Iglesia española, pero también una diócesis de notable complejidad. Al báculo pastoral se suma la responsabilidad de gobernar una institución con influencia en los equilibrios internos de la Iglesia y con varios asuntos de gestión abiertos que esperan respuesta.
De ahí también que la Conferencia Episcopal Española (CEE) tenga los ojos puestos en esta sucesión, dado el peso institucional y geopolítico de la sede barcelonesa dentro de la Iglesia española, un entramado de 70 diócesis y cerca de 15.000 sacerdotes. A ello hay que sumar las prerrogativas que ostenta el arzobispo de Barcelona por protocolo y tradición. Entre ellas actuar como interlocutor de referencia ante la Generalitat y el Gobierno central, servir de puente directo con Roma en cuestiones de envergadura sociopolítica regional y ejercer una influencia determinante en la orientación pastoral, las alianzas internas y el equilibrio de votos de la Asamblea Plenaria de la CEE.
Esa relevancia institucional tiene también su reflejo en la trayectoria de quienes han ocupado........
