China, el desafío que EEUU lleva 25 años aplazando
Visita a la Casa Blanca
China, el desafío que EEUU lleva 25 años aplazando
La visita de Xi Jinping a Donald Trump pone de relieve la dificultad de EEUU para competir con Pekín mientras se involucra en sucesivas guerras en Oriente Medio
Donald Trump y Xi Jinping, en Pequín / MAXIM SHEMETOV / EFE
Donald Trump extiende la alfombra roja de la Casa Blanca para recibir al que se suponía que era el gran rival de Estados Unidos: China. Xi Jinping viaja a Washington en plena guerra comercial y tecnológica, particularmente caldeada en los últimos días por las llamadas a ralentizar la carrera de la inteligencia artificial (IA).
"Trump ha decidido aparcar la estrategia de largo plazo de Estados Unidos de competir con China y la ha sustituido por una distensión basada en cumbres y diplomacia comercial", explica a EL PERIÓDICO Evan Medeiros, que fue el principal asesor de Barack Obama para Asia-Pacífico en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, donde coordinó la política diplomática, militar y de inteligencia de EEUU en el continente. "Durante dos días vamos a fingir que EEUU y China se llevan bien, mientras Pekín aprovecha esta pausa para reducir su vulnerabilidad, reforzar sus capacidades y ampliar su peso geopolítico", añade.
El momento elegido por Trump no es casual. El presidente ha querido convertir la visita de Xi en una suerte de contraprogramación a la Asamblea General de la ONU, en un nuevo episodio de su pulso con el organismo y con el multilateralismo. La cumbre coincide, además, con las intervenciones de Binyamín Netanyahu y Volodímir Zelenski en Nueva York, que vuelven a colocar Gaza y Ucrania en el centro de la atención internacional. Con las elecciones de medio mandato a apenas un mes y medio, a Trump le interesa desplazar el foco de dos conflictos que ponen bajo escrutinio su promesa de mantener a Estados Unidos al margen de guerras en el extranjero y vuelven a conectar la política exterior con una de las principales preocupaciones de los........
