El abandono de barcos crece en los puertos deportivos catalanes: hasta 30 embarcaciones olvidadas en una misma marina
El abandono de barcos crece en los puertos deportivos catalanes: hasta 30 embarcaciones olvidadas en una misma marina
Propietarios con dificultades económicas o sin relevo generacional eluden retirar sus naves por el alto coste y generan riesgos para los recintos y el resto de flota
La costa barcelonesa, muy afectada por el fenómeno en auge
Los barcos abandonados suponen un peligro en los puertos por el riesgo de vertidos de combustible, aceites, y de incendio. / Marina Empueriabrava
Inmóviles, degradados y atrapados en un laberinto burocrático. Los barcos abandonados se han convertido en una de las mayores preocupaciones para los puertos deportivos catalanes, que enfrentan una triple crisis: la falta de espacio, el riesgo de vertidos contaminantes y una normativa tan lenta que puede tardar dos años en autorizar un solo desguace.
La ausencia de un censo oficial impide cuantificar con exactitud el alcance del grave problema del abandono de embarcaciones, lo cual ya es para el sector una muestra de que el asunto ha quedado hasta ahora desatendido. Se trata de una tendencia creciente y Catalunya, al contar con una de las mayores densidades de amarres del Mediterráneo (cerca de 30.000), es una de las más afectadas.
Barca abandonada por su propietario, que va degradándode con el tiempo por falta de mantenimiento. / El Periódico
En los puertos catalanes, el abandono suele ocurrir en embarcaciones de recreo de pequeña y mediana eslora, entre los seis y los diez metros. La mayoría son de pabellón español y francés. Los puertos denuncian que el procedimiento para poder retirarlos es muy largo y caro. "Es como tener un parking en el que varias personas dejan el coche y desaparecen para siempre. Tienes una plaza ocupada sin poder cobrar", explica de forma gráfica Jordi Caballé, de Marinas de España.
Envejecimiento de la flota
"Es un problema que va a más", explica el presidente de la Fundació Barcelona Capital Nàutica, Laureà Fanega, fruto del envejecimiento de las personas que hasta ahora tenían barcos en propiedad, así como de la actual flota. En los últimos años, ha caído la venta de embarcaciones en favor del alquiler, las actividades en clubes de navegación y el uso compartido.
Raimon Roca, presidente de la Associació Catalana de Ports Esportius i Turístics (ACPET) —que representa a 48 concesionarios con dos tercios........
