El primer ministro del Líbano reivindica su soberanía frente a la ONU: "No aceptamos convertirnos en un escenario para los conflictos ajenos"
El primer ministro del Líbano reivindica su soberanía frente a la ONU: "No aceptamos convertirnos en un escenario para los conflictos ajenos"
Nawaf Salam describe ante el organismo multilateral el drama de los bombardeos israelís y exige el apoyo internacional al fin de la ocupación
Nawaf Salam, primer ministro de Líbano, en su intervención en la 81 edición de la Asamblea General de la ONU. / NACIONES UNIDAS
En un discurso comedido y sin demasiados aspavientos, el primer ministro del Líbano, Nawaf Salam, ha presentado este viernes la realidad de su país en el pleno de la Asamblea General de Naciones Unidas. "No aceptamos convertirnos en un escenario para los conflictos ajenos ni en una moneda de cambio en sus manos", ha defendido. "El futuro del Líbano no se decidirá en su nombre", ha insistido. Salam ha hecho un repaso de los principales problemas del país de los cedros y de los desafíos a los que se enfrenta su Gobierno, sumados a las dificultades impuestas por la ocupación y los bombardeos israelíes que mantienen rehén al sur del territorio libanés.
"Nuestro país se enfrenta a tres desafíos existenciales", ha explicado Salam. "Por un lado, debemos recuperar la confianza de nuestro pueblo tras el colapso financiero, la explosión del puerto de Beirut y las tragedias y heridas que estos sucesos dejaron a su paso; después, tenemos que reivindicar nuestra capacidad de decisión nacional, de modo que ninguna autoridad se sitúe por encima del Estado, de sus armas o de sus decisiones", ha declarado el primer ministro libanés. "Y el tercero es recuperar la totalidad de nuestros territorios de la ocupación israelí", ha concluido. "Confianza restaurada, capacidad de decisión recuperada y territorio liberado: esa es la ecuación para la recuperación del Líbano", ha sentenciado Salam.
La calma tensa que se vive en el Líbano desde hace meses impide a gran parte de la población pasar página. Aún hay más de 60 aldeas en el sur del país bajo ocupación israelí y unas 300.000 personas no han podido volver a sus hogares, o a lo que queda de ellos. El Ejército hebreo mantiene los ataques........
