Un año después del caso del Liceu, los centros de música catalanes blindan sus protocolos contra el acoso
Un año después del caso del Liceu, los centros de música catalanes blindan sus protocolos contra el acoso
En el Conservatori han cambiado las puertas por cristaleras y Jam Session ha abierto un Punt Lila
La mayoría de escuelas catalanas implementan nuevos canales de denuncia, formación obligatoria y figuras de bienestar para prevenir el acoso
Una clase de la escuela de música Jam Session / MANU MITRU / EPC
EL PERIÓDICO destapó hace ahora un año el caso de un exprofesor de guitarra del Conservatori del Liceu acusado por varias exalumnas de presuntos tocamientos y conductas inapropiadas durante años, que terminó con el despido del docente por motivos disciplinarios tras una investigación. El reportaje impulsó manifestaciones de alumnos de enseñanza musical por todo el país, que pedían una revisión de los protocolos antiacoso.
Desde entonces, la mayoría de centros superiores y profesionales de música de Catalunya han reforzado o actualizado sus mecanismos de prevención. Nuevos canales confidenciales de denuncia, formación obligatoria para el profesorado, figuras específicas de bienestar y la regulación de las comunicaciones por redes sociales forman parte de las medidas que varias instituciones han incorporado o acelerado. EL PERIÓDICO ha consultado a los principales centros de enseñanza musical de Barcelona para conocer qué herramientas utilizan hoy para prevenir el abuso de poder.
Tú puedes encontrarte con tus profesores en un concierto, o algún día después de clase tomar un café. Pero entiendes que tú eres la alumna y el otro es tu profesor, o viceversa
Tú puedes encontrarte con tus profesores en un concierto, o algún día después de clase tomar un café. Pero entiendes que tú eres la alumna y el otro es tu profesor, o viceversa
Formación obligatoria en el Conservatori del Liceu
Tras la publicación del artículo de EL PERIÓDICO, la Fundació Conservatori del Liceu reforzó sus políticas de prevención del acoso mediante una actualización de los protocolos internos, la instauración de canales de denuncia confidenciales y la formación obligatoria para toda la plantilla. La institución sostiene que su objetivo es crear un "entorno educativo seguro y respetuoso", explica María Pilar Fernández Bozal, miembro y secretaria del patronato de la Fundació Conservatori del Liceu. Durante este último curso, "todo el personal ha recibido una formación obligatoria sobre sensibilización del colectivo LGTBI y acoso por razón de sexo", apunta Fernández.
Concentración de alumnos frente al Conservatori del Liceu tras la publicación de la investigación de EL PERIÓDICO. / Ferran Nadeu
"Evitar situaciones que puedan generar dependencia"
El centro ha incorporado reuniones periódicas entre representantes del alumnado y el equipo directivo para trasladar propuestas, inquietudes y necesidades. El sistema se complementa con el Plan de Acción Tutorial (que ofrece un espacio de acompañamiento académico personal), las encuestas de satisfacción y el Canal Ético, que permite presentar denuncias anónimas. Además, el centro ha instalado códigos QR por sus instalaciones para facilitar el acceso al canal. El objetivo de estos procedimientos, según Fernández, es "asegurar una investigación rápida y confidencial, instaurar medidas cautelares inmediatas si hace falta, mejorar la protección de la víctima y la ausencia de represalias".
En el Conservatori, una de las medidas más visibles ue la sustitución de todas las puertas por otras con grandes........
