Los distintos rostros del Mediterráneo europeo
Tercer Foro Económico y Social del Mediterráneo
Los distintos rostros del Mediterráneo europeo
Los desequilibrios económicos y de falta de libertades son el gran muro que separan las diferentes orillas
Vista general de Barcelona, con el mar al fondo. La ciudad acoge el tercer Foro de Mediterráneo del 16 al 18 de junio. / Armando Oliveira
Cuatro países —Francia, Italia, España y Turquía— concentran el 80% del PIB del Mediterráneo. Si se agrega Israel, el porcentaje sube al 85%. En el lado contrario de la balanza, Egipto triplica el índice de natalidad de España. De 2001 a 2023, el crecimiento de la población en los países del norte de África representó casi la mitad de todos los que orillan el mar, según WeMed 2024. Y mientras en los países de la UE mediterránea la población menor de 14 años está por debajo del 20%, en los africanos se mueve alrededor del 30%. Unos desequilibrios que, como se comprueba en los mapas adjuntos, se radicalizan más en las comparaciones de renta per cápita, pues llegan a triplicarse si excluimos el caso excepcional de Mónaco.
En estas cifras empiezan las grandes diferencias que componen la gran frontera económica y demográfica del mar, que se han ido agravando con el paso de los siglos. Un trozo de agua que representa el 0,7% de la superficie acuática del planeta y que llegó a ser centro de una historia que sigue pesando en sus orillas.
En 2025, según datos de la Organización Internacional de las Migraciones, hasta 158.000 migrantes utilizaron las rutas del sur hacia el norte, incluyendo el archipiélago canario. El año pasado fallecieron 2.108 personas intentando cruzarlo, a las que habría que añadir los desaparecidos.
Los 22 países, incluyendo Palestina y sin tener en cuenta el Reino Unido a través de Gibraltar, que orillan el Mediterráneo (el Vaticano tampoco se incluye) representan a 555 millones de habitantes, de los cuales las regiones costeras aportan 200 millones. Las seis grandes aglomeraciones urbanas son Estambul (desde el mar de Mármara hasta el Mediterráneo oriental), con 15 millones; Alejandría, con 6; Barcelona, con 5,5; Roma, con 4,2, y Argel y Nápoles, con 3,7.
"El Mediterráneo es un mosaico de economías interdependientes, pero desiguales", destaca el informe de la Cambra de Comerç de Barcelona dedicado a la economía euromediterránea. Apunta que la integración euromediterránea ha avanzado desde "un modelo centrado en acuerdos comerciales bilaterales y económicos hacia otro de marcos más amplios que incluyen componentes políticos, de migración, de sociedad civil y cultura". Pese a ello, el mismo informe enfatiza la necesidad de seguir con "las reformas pendientes, los recursos limitados, los desequilibrios persistentes y una gobernanza que debe consolidarse". Afianzar las relaciones educativas entre una y otra orilla es uno de los principales desafíos.
A las diferencias económicas y demográficas se le une otro gran muro: el de las libertades políticas y sociales. La organización Freedom House no considera a ningún país africano completamente libre. Los que más están del aprobado justo son Marruecos y Túnez, lejos aún de ser democracias plenas. En la zona asiática del Mediterráneo, solo Israel destaca por sus libertades, perjudicadas desde el ataque terrorista del 7 de octubre de 2023.
Desde la Comisión Europea se están impulsando programas transversales, como la Universidad del Mediterráneo, a través de la comisaría liderada por Dubravka Šuica, cuyo objetivo es crear una agenda común para integrar asociaciones de distintos ámbitos. La OTAN también ha querido prestar una atención especial a esta zona. En julio de 2024, nombró al diplomático español Javier Colomina representante especial para la vecindad sur. Las potenciales amenazas procedentes de Rusia y del Sahel, más el polvorín de Oriente Próximo,........
