Esperando el 'IApocalipsis'
Esperando el 'IApocalipsis'
Gobiernos y opinión pública discuten sobre IA en base a un imaginario de ficción que conocemos mucho mejor que la propia tecnología, una caja negra en manos de unos pocos
Un ingeniero de Anthropic dimite al creer que la IA "podría matarnos a todos": ¿Qué hay de cierto en su advertencia?
El director ejecutivo de Anthropic pide una desaceleración inmediata en el desarrollo de la IA
La IA tiene una gran enemiga: la imaginación. Décadas de novelas y películas sobre IAs que se emancipan y destruyen la humanidad tiñen la mirada popular sobre esta tecnología. Es leer la carta de dimisión del investigador de Anthropic, Jacob Coxon, en la que alerta de la gestación de una superinteligencia autosuficiente que amenaza a la humanidad, y pensar en ‘Terminator’ y ‘Matrix’. Desde los replicantes existencialistas a Hal 9000, pasando por la androide de ‘Ex Machina’ o el entrañable WOPR de ‘Juegos de guerra’ —ese al que le gustaba jugar al tres en raya con cabezas nucleares—, las IA que se echan al monte y deciden destruirnos son uno de nuestros villanos favoritos.
Tanto, que hasta Isaac Asimov tuvo que crear tres leyes universales de la robótica para ponerles coto. Y ni así. En 1920, el escritor checo Karel Capek publicó ‘R.U.R. (Rossum’s Universal Robots)’, obra de la que procede la palabra robot (‘robota’ significa servidumbre en checo). La historia transcurre en una fábrica de trabajadores artificiales destinados a sustituir a los humanos. La empresa los comercializa como mano de obra barata, incansable y obediente para liberar a la humanidad de la maldición del trabajo. Pero los robots desarrollan conciencia y voluntad propia y terminan rebelándose.
Tras la renuncia de Coxon, Dario Amodei, CEO de Anthropic, propuso frenar el........
