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Enfermos de certeza

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09.10.2026

El mundo sería mucho más interesante, y habitable, si nos atreviéramos a exponer con más frecuencia nuestro desconocimiento y afirmáramos “no lo sé”, qué frase tan maravillosa

El mundo sería mucho más interesante, y habitable, si nos atreviéramos a exponer con más frecuencia nuestro desconocimiento y afirmáramos “no lo sé”, qué frase tan maravillosa

Un niño juega con unos bloques en una guardería. / Europa Press

Llevaba pocos minutos esperando en la marquesina cuando llegó el autobús que me dejaría delante del Edificio Telefónica, cuyo arquitecto, Ignacio de Cárdenas, se inspiró en los rascacielos neoyorquinos de principios del siglo XX que recibieron al escritor japonés Durian Sukegawa, con el que iba camino de encontrarme para hablar de su deliciosa novela 'Dorayaki' (Chai Editora, 2014), al instalarse a principios de los años 2000 en Manhattan, donde vivió los ataques terroristas del 11 de septiembre. Pocas cosas supuestamente materiales son imperecederas, pero el arte es una de ellas y está ligada, además, irremediable y afortunadamente, a la casualidad, tan imprevisible como inevitable.

Eran pasadas las seis de la tarde y, aunque no estaba lleno, había pocos sitios libres, por lo que tuve que sentarme en la parte trasera y en un asiento en sentido contrario a la marcha, condenándome a un mareo que empeora si se me ocurre ponerme a leer un........

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