Parece normal
Opinión | El lápiz de la luna
Elizabeth López Caballero
Archivo - Archivo.- Ansiedad, depresión, tristeza, salud mental. / INTERNATIONAL SOS - Archivo
Llevo un tiempo observando algo inquietante. Antes era una mera espectadora, sin embargo, desde hace un tiempo, yo también me he sumado a esa especie de veneración milagrosa que representa la normalidad. Esa nueva virgen que celebramos cada vez que se nos aparece lleva el manto de «Bien. Parece normal». Así, tal cual. Tal vez les parezca una estupidez, pero si analizamos lo que hay detrás de tres palabras aparentemente inocuas, a mí, personalmente, me dan escalofríos. Esta frase aparece en conversaciones sobre parejas, amistades, trabajos e incluso sobre personas que apenas acabamos de conocer. «¿Qué tal el chico?» -le pregunté a una amiga después de su primera cita con el muchacho al que estaba conociendo- «Bien. Parece normal», -contestó. Y ahí queda. Como si fuera un elogio. Como si la normalidad se hubiera convertido en una virtud excepcional. Lo mismo ocurre cuando alguien empieza en un nuevo trabajo: «¿Qué tal la gente?» «Bien, parecen normales». Es una respuesta tan habitual que apenas reparamos en ella. En cambio, encierra algo inquietante: hemos llegado a un punto en el que la normalidad ya no se da por sentada. La celebramos. La buscamos. La agradecemos. Y eso debería hacernos pensar. Porque........
