Morirse "de tristeza"
Opinión | EL CUERPO EN GUERRA
Morirse «de tristeza»
No es tan fácil morir de tristeza. De hecho, no es tan fácil morir y a la vez es facilísimo, porque lo que resulta extraordinario es que todos los sistemas de nuestro cuerpo funcionen a la perfección, acompasados. En menos de un año he estado a punto de morir 3 o 4 veces y no he muerto, no sé si por el afán de mi cuerpo de luchar contra todo pronóstico y aferrarse muy fuerte a la vida o porque albergue la naturaleza de mi abuelo, que se recuperó tras un ictus y siguió caminando hasta el último día con la tibia rota, pese al dolor.
Ni siquiera intentándolo resulta fácil suicidarse, acertar con el cuchillo o con la dosis exacta de medicamentos o que el cuerpo se rompa del todo al arrojarse a las vías o saltar desde un séptimo piso. Una movida, vaya. Así que ojalá se pudiera morir de tristeza, como han afirmado los familiares de Marjane Satrapi, aunque........
