Sobre la oposición del PP
Sobre la oposición del PP
El respeto y las estridencias
Bajo un régimen autoritario, solo es posible oponerse al gobierno de forma clandestina. Por el contrario, en una democracia la crítica al poder es algo previsible, habitual y muy beneficioso siempre que se haga con rigor, respeto a las reglas y pensando en el interés general. Ejercer de oposición en política parece tarea sencilla, pero lo cierto es que en las circunstancias actuales se ha convertido en una misión sumamente complicada, aunque no tanto como la de gobernar. Sucede que la volatilidad del voto sirve para disimular. Un día gana unas elecciones el partido laborista con la mayoría más amplia registrada en la democracia británica y en la siguiente convocatoria a las urnas arrasa el partido de la derecha radical capitaneado por el sin par Nigel Farage, sin que pueda determinarse con claridad la razón de semejante vaivén. La oposición recibe un aluvión de votos que no responde a sus méritos y esto, que es un fenómeno cada vez más frecuente, provoca el lógico desconcierto en el funcionamiento de las democracias.
Es difícil hacer una buena oposición porque está teniendo lugar una concentración acelerada de poder político en el ejecutivo. A ese proceso contribuye la complejidad y la urgencia de los problemas, que demandan una solución eficaz y rápida, la que únicamente puede ofrecer un gobierno resolutivo. Así, el jefe del ejecutivo y sus ministros se hacen omnipresentes en la esfera pública. Su visibilidad, aumentada por el equipo de comunicación política a su servicio, es infinitamente superior a la de la oposición, incluso en los........
