Economía y política
El estilo de gestión de los populismos
El pasado miércoles, el ministro de la Presidencia y Relaciones con las Cortes compareció en la Comisión Constitucional del Congreso a petición propia y de varios grupos parlamentarios para hacer balance de la actividad legislativa del Gobierno y una somera evaluación de la calidad de la democracia española. Inició su intervención afirmando de manera rotunda que la democracia está cuestionada en el mundo y, no obstante, en nuestro país ha avanzado hasta situarse entre las veintitantas que tienen la consideración de plenas. Resaltó el largo periodo de vigencia que cumple la Constitución de 1978, la más duradera, y las cuatro reformas que ha tenido, dos de ellas impulsadas por el Gobierno actual. Concluyó con cifras de leyes aprobadas, votaciones parlamentarias favorables a propuesta del Ejecutivo y un resumen del plan aplicado en defensa de la democracia, inspirado en el de la Unión Europea.
Los grupos que apoyan a la coalición se mostraron tibios y cautos en sus réplicas y los apostados en la postura de oponerse no dejaron pasar una ocasión tan propicia para lanzar contra el ministro un ataque con los reproches ya conocidos. La prensa, sin embargo, con buen criterio, destacó la frase en la que Bolaños afirmó que la misión de un gobierno es ofrecer estabilidad, sacar adelante una agenda, generar prosperidad y fortalecer el estado de bienestar. Lo demás, añadió, con el tiempo se quedará en anécdota. Con el tono algo desdeñoso empleado para decir esto último, el ministro parecía estar quitando importancia a las incidencias que han provocado polémicas y escándalos de todo tipo en lo que va de legislatura,........
