El olor del verano
No es el año que más hectáreas han quemado los incendios en España, pero sí es el que más miedo hemos tenido al ver que el fuego no se podía controlar
No es el año que más hectáreas han quemado los incendios en España, pero sí es el que más miedo hemos tenido al ver que el fuego no se podía controlar
Querer atrapar el verano es un sentimiento común. Como querer atrapar la niñez cuando se es feliz hasta sin serlo. O al primer amor y ese aroma de pino sobre las aguas del mar que todo lo hace milagroso y endiabladamente bello. Recuerdo veranos y más veranos y recuerdo que en aquellos veranos había sabores y olores que eran característicos y que tenían un imán sobre nuestros paladares y en nuestras mejillas y que tenían que ver con el dulce, la sal, las noches de agosto y muy pocas veces con el fuego. Había incendios, sí, pero estaban lejos, al otro lado de la orilla o en un lugar del monte donde todo se podía controlar y solo existía un resplandor que con la madrugada cesaba y los días de verano continuaban con su trajín y cuando volvía otro fuego, allí por Galicia, la abuela, que........
